Buenas. ¿Cómo estáis llevando el veranito?
Para que veáis que ni en esta época estival me olvido de vosotros, os vengo a subir la reseña del cuarto libro que compone esta serie, en donde la autora nos sigue adentrando dentro del mundo del hockey sobre hielo, sus superestrellas, y lo que tienen que esconder para seguir ahí dentro.
Vuelve al mundo Game Changers con la cuarta entrega de la saga de Rachel Reid, la autora superventas de The New York Times y USA Today. Un portero veterano acepta que un chico bastante más joven le introduzca en el ambiente queer de Nueva York en todos los sentidos.
Eric Bennett se ha enfrentado a algunos de los jugadores de la NHL más duros desde la portería, pero nada le ha preparado para su último reto; la vida después del hockey. Es hora de hacer algunos cambios importantes, empezando por salir con hombres por primera vez.
El estudiante de máster Kyle Swift se muda a Nueva York con el corazón roto. Por una vez, está decidido a encontrar a alguien de su edad de quien enamorarse. Hasta que conoce a un sexy jugador de hockey quince años mayor que él. A pesar de la intensa atracción entre ellos, Kyle no tienen intención de involucrarse emocionalmente. Le enseñará a Eric algunos trucos, se divertirán juntos y la cosa quedará ahí.
Eric está encantado con aprender de todo con Kyle. Y Kyle piensa que con ese acuerdo tendrá más que suficiente. Pero quizás tengan delante al amor de su vida, y no podrán compartirlo si son demasiado tercos para sincerarse sobre sus sentimientos.
Todo lo que desean está a su alcance... De ellos depende que se atrevan a conseguirlo.
Desde la primera página, como ocurre con el resto de libros de esta serie, la autora nos mete dentro del mundo del hockey sobre hielo profesional, y lo que sus superestrellas tienen que hacer para seguir en la élite del mismo.
Vemos a dos personajes que son distintos, y no porque se lleven quince años, sino por la manera en la que viven la vida, como fueron criados, etc.
Tienen un caracteres opuestos, uno es extrovertido, sociable, le gusta coquetear con todo el mundo, mientras que el otro es introvertido, no le gusta destacar, solo si es en la pista de hielo, y lleva tiempo queriendo descubrir lo que se siente siendo uno mismo, sin esconderse.
Ambos luchan por lo que quieren en la vida, ya sea a nivel profesional o a nivel afectivo.
Aunque luchan con uñas y dientes contra lo que sienten el uno por el otro, ya que solo era un pequeño acuerdo lo que tenía, que no incluía sentimientos, la vida es así de cabrita, y a lo mejor e pone delante al amor de tu vida, para que seas completamente feliz, y te ayude en esta nueva etapa de tu vida.
La autora trata temas, que aún a día de hoy son tabús dentro del mundo del deporte, de cualquier deporte, ¿por qué cuantos deportistas de élite dicen abiertamente que son personas queer, mientras están en activo? Pues ese es un tema que tiene que mirarse y hablar más de ello, y esta autora con estos libros está consiguiendo dar un poco de visibilidad a esas personas, que dependiendo de su sexualidad siguen jugando como nunca en sus equipos.
Desde el primer momento, que coges el libro en tus manos, ya no vas a querer parar de leerlo hasta conocer su desenlace, porque la autora desde la primera página te sumerge dentro de la historia y la vas viviendo a la vez que los protagonistas.
Es una buena forma de desconectar de la rutina y los problemas diarios, si estáis trabajando, o si estáis de vacaciones es un buen compañero de viaje, ya sea a la playa, piscina o montaña, porque es un buen libro, ameno y fácil de leer.
Si os gusta este género literario, o queréis conocer nuevos autores, esta es vuestra saga de libros, porque si los leéis no os van a defraudar. Eso si, hacedlo por el orden que los subo, porque las historias están conectadas, y al ser tantos personajes, sino os podéis llegar a hacer un lío.
Gracias por vuestra atención y, recordad, que un día sin leer es un día perdido.


